Cómo empezar a invertir en fondos de inversión

Te contamos cómo puedes iniciarte en el mundo de los fondos de inversión

En el mercado existe un gran catálogo de fondos de inversión. Antes de decantarte por uno u otro, debes preguntarte estas tres cuestiones: cuánto dinero estás dispuesto a invertir, durante cuánto tiempo y cuánto riesgo estás dispuesto a asumir. Con estas tres variables en la mano, podrás conocer tu perfil de inversor.

A continuación te desgranamos paso a paso los puntos más importantes que tienes que tener en cuenta:

1. Busca el fondo que mejor se adapta a tu perfil

Si ya tienes claro cuál es tu perfil de inversor, puedes comenzar a buscar el fondo que mejor se ajusta a tu perfil.

El siguiente paso es conocer las características del fondo que te interesa. Dicha información la encontrarás en el folleto informativo del fondo, que define la política de inversión o vocación del fondo, que establece en qué tipo de activos invierte el fondo (renta fija, renta variable, renta mixta, garantizado…). Además, en el folleto encontrarás otros datos como son la escala de riesgo y las comisiones asociadas al fondo.

Otra variable que debes tener en cuenta es la rentabilidad histórica del fondo. A la hora de comparar las rentabilidades históricas de varios fondos, debemos hacerlo siempre entre fondos que tengan la misma política de inversión, es decir, fondos que inviertan en los mismos activos. Además, conviene recordar que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

Ahora bien ¿cómo buscar los fondos de inversión? En la actualidad existen herramientas muy útiles para encontrar aquel o aquellos fondos que mejor se adecúen a tus necesidades. BBVA pone a tu disposición un buscador muy completo de fondos para que puedas encontrar el que mejor se adapte a tus necesidades.

Buscador de fondos

2. A la hora de contratar

Una vez que tienes claro cuál es el fondo que más te conviene, puedes contratarlo a través de una entidad comercializadora del fondo. Esto lo puedes hacer acudiendo a una oficina bancaria o a través de internet. Esta última opción es más rápida, puesto que en pocos pasos podemos formalizar la inversión. Debemos tener en cuenta que para poder proceder a la contratación del fondo antes tienes que ser cliente del banco.

Es importante leer el folleto del fondo de inversión, para entre otras conocer la política de inversión del fondo así como las comisiones asociadas al mismo. Además conviene conocer la fiscalidad a la que están sujetos los fondos de inversión.

3. Vigila tu inversión

Una vez que has invertido en uno o varios fondos de inversión, debes estar atento y vigilar tu inversión de forma continua. Esto no quiere decir que debas comprobar la evolución del fondo a diario, sino que de manera mensual o trimestral debes estar atento a la marcha del fondo. Esta labor de vigilancia apenas requiere esfuerzo, ya que de forma periódica, trimestral o semestral, la gestora del fondo elabora informes sobre la evolución del fondo.

Conviene resaltar la ventaja de tener un plan de ahorro disciplinado. Esto no es más que realizar aportaciones a los fondos de inversión de forma periódica y no esporádica. Es una forma sencilla de reducir la incertidumbre sobre cuál es el mejor momento para ahorrar. Las fluctuaciones del mercado a corto plazo pueden jugar a tu favor, puesto que entrando en diferentes momentos del tiempo a distintos precios, se suaviza el efecto mercado (subidas y caídas). Además, siendo disciplinados en el ahorro periódico, el esfuerzo económico es mucho más llevadero. Por tanto, el ahorro periódico es una manera mucho más fácil, eficaz y cómoda para lograr nuestra meta económica en el futuro. Invirtiendo pequeñas cantidades de forma periódica, verás crecer estos ahorros a lo largo de los años.

Por último, cabe señalar que siempre es interesante depositar nuestros ahorros en más de un fondo de inversión, ya que con la diversificación se reduce el riesgo de perder dinero en caso de que un fondo no marche bien. Para ello el inversor podrá, bien comprarlos él directamente, bien a través del servicio de gestión discrecional de carteras de fondos que ofrece BBVA Banca Privada.

Con la colaboración de BBVA Asset Management.