Pasos a seguir para la subrogación de una hipoteca

Guía para cambiar una hipoteca de banco

Una subrogación de una hipoteca (préstamo hipotecario) es un tipo de novación, es decir, un acuerdo por el que se modifican las condiciones del contrato de préstamo hipotecario. Dentro de los tipos de subrogaciones, encontramos la subrogación de acreedor o entre entidades, mecanismo que permite al deudor de un préstamo hipotecario alcanzar un acuerdo con el banco (entidad acreedora) para cambiar su hipoteca a otro banco (entidad subrogada) que puede ofrecer mejores condiciones financieras.

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Pasos para cambiar una hipoteca de banco:

1. Conocer detalladamente las condiciones y el tipo de préstamo hipotecario que se tiene contratado. Antes de buscar una nueva oferta es fundamental conocer bien las cláusulas, tipo de interés y vinculaciones del préstamo hipotecario actual, para poder valorar si las condiciones ofrecidas son mejores.

2. Estudiar la situación actual del mercado hipotecario y de las ofertas para la subrogación de la hipoteca en otras entidades financieras. Comparar TAE, plazos, diferencial, tipos de interés, cláusulas, vinculación, etc.

3. Después de escoger la oferta, la nueva entidad bancaria estudiará la situación y si considera que se cumplen los requisitos para la concesión del préstamo hipotecario, iniciará los trámites para la subrogación.

4. La nueva entidad bancaria deberá presentar al deudor una oferta vinculante en la que figuren las nuevas condiciones financieras del préstamo hipotecario. Si el deudor acepta las condiciones, la nueva entidad requerirá al banco para que le entregue en el plazo de siete días naturales un certificado de la deuda pendiente del préstamo.

5. Una vez entregada la certificación, el banco actual dispondrá de un máximo de 15 días naturales para enervar la subrogación, es decir, (formalizar con el deudor una modificación de las condiciones del préstamo que igualen o mejoren la oferta vinculante).

6. Transcurridos los 15 días naturales sin que el banco manifieste con carácter vinculante su disposición a formalizar la modificación, se firma la escritura de subrogación donde, para que la subrogación surta sus efectos, la nueva entidad tendrá que declarar haber pagado al banco la deuda o haber depositado la misma en el supuesto de que el banco no entregue la certificación o se negase a recibir el pago.

Por último, cabe mencionar que la subrogación de un préstamo hipotecario está regulada por ley y lleva implícito unos costes relativos a gastos de notaría, gestoría y registro, así como una comisión de subrogación según lo pactado en el contrato.