Cómo elegir el mejor seguro de hogar calidad-precio

Te explicamos cómo identificar el seguro de hogar que más se ajusta a tus necesidades

Aunque la ley solo obliga a contratar un seguro de hogar en caso de que tengamos una hipoteca, nadie duda de la necesidad de contar con un buen seguro que nos proteja en caso de que suceda cualquier percance tanto dentro como fuera de nuestra vivienda. Y como en el mercado existen una gran variedad de productos, coberturas y precios, es importante saber en qué fijarse a la hora de escoger el mejor seguro de hogar por su calidad-precio.

Las coberturas más importantes

Como en cualquier otro tipo de seguro, lo primero en que debemos fijarnos es en las coberturas y servicios que ofrece el producto. De nada nos sirve un seguro muy barato pero que, a la hora de la verdad, no responda ante cualquier incidente que ocurra en nuestro hogar.

En este sentido, las coberturas básicas que todo seguro debe tener considerando los accidentes más habituales en la vivienda son:

1) Daños por agua (Inundación y daños por líquidos)

Imagino que te estarás preguntando por qué. Pues muy sencillo, es el siniestro que se produce con mayor frecuencia en una vivienda. ¿Quién no ha tenido o conoce a alguien que haya sufrido un escape de agua en su hogar?

De esta manera, los daños por agua pueden ocurrir tanto por escapes o derrames procedentes de instalaciones de agua, depósitos o aparatos, como por omisión de cierre de llaves de paso o grifos. Además de los daños que provoque el agua, importante que quede cubierto el coste de la localización y reparación de la conducción estropeada, y no está de más que también se incluya el exceso de gasto de agua a consecuencia del escape.

2) Rotura de cristales, mármoles, loza sanitaria y cristal vitrocerámica

Si seguimos teniendo en cuenta la frecuencia sobre la ocurrencia de siniestros, éste es el segundo siniestro más habitual que se produce en el hogar.

Esta cobertura te garantiza la reparación o la indemnización por la rotura de los elementos enunciados en el título, siempre que la causa de la rotura sea accidental.

3) Daños causados por la electricidad

Como te puedes imaginar, esta es la tercera causa de siniestro más frecuente producido en una vivienda.

Esta cobertura cubre los daños causados por la electricidad a las instalaciones y aparatos eléctricos provocados por corrientes anormales o sobretensión de la red exterior de suministro eléctrico.

Hasta aquí hemos destacado las coberturas principales según la frecuencia de ocurrencia de siniestros. Pero también hay otro tipo de indicadores que debemos tener en cuenta para determinar las coberturas básicas de un seguro de hogar, como puede ser el alcance de los daños producidos.

En este sentido, hay que destacar dos coberturas: la cobertura de Incendio y la garantía de Responsabilidad Civil. Te ponemos un ejemplo: ¿Qué pasaría si, por un descuido, te olvidas una sartén en el fuego de la cocina y provocas un incendio que causa graves daños a tu vivienda, a la del vecino y a la Comunidad? ¿Mi seguro del hogar cubriría todos los daños? Entremos en detalle.

4) Incendio, explosión, caída de rayo y humo

Esta cobertura se considera la garantía esencial de una póliza de hogar ya que el incendio es de los pocos siniestros que pueden provocar la destrucción o deterioro total de los bienes asegurados, tanto por la acción directa del fuego como a causa del humo. A veces, la cantidad de humo es tan abundante que produce importantes desperfectos en paredes y suelos, y provoca que todos los muebles y enseres de la vivienda queden inservibles.

5) Responsabilidad Civil Extracontractual

Es una cobertura imprescindible en el seguro de hogar, y, seguramente la garantía más importante, ya que tanto como propietarios o inquilinos de una vivienda, como a nivel particular en nuestra vida privada, somos responsables de los daños o perjuicios (tanto materiales como personales) que podamos ocasionar a terceras personas.

La garantía de responsabilidad civil asumirá la indemnización que corresponda realizar a un tercero (con la limitación del capital asegurado en póliza) y también los costes de defensa del asegurado, por daños o perjuicios que ocasionemos a éste de manera involuntaria; siempre que seamos responsables de la producción de los citados daños. Es importante tener en cuenta que esta garantía no se limita únicamente a cubrir los daños que pueda producir nuestra casa a un tercero (como es el caso un escape de agua que ocasione daños al vecino), sino también a los daños que nosotros podemos causar a terceros en nuestra vida privada.

Aquí, el abanico de casos que pueden producirse es muy elevado: por ejemplo, tu hijo tira una piedra y rompe el cristal de un coche o tu perro se escapa y provoca un accidente de tráfico. ¿Qué pasaría en estos casos? Tu seguro del hogar – a través de la garantía de Responsabilidad Civil - cubriría estos daños y se haría cargo de indemnizar a los terceros perjudicados. Por eso, y “por lo que pueda llegar a pasar” es aconsejable buscar un seguro cuya cobertura de Responsabilidad Civil sea, como mínimo, de 250.000 €. Seguimos con otras coberturas útiles…

6) Daños ocasionados por fenómenos atmosféricos

(Lluvia abundante, viento fuerte, pedrisco o exceso de peso de nieve acumulada) Cada día nos encontramos en las noticias más casos de desastres naturales: grandes nevadas, inundaciones, rachas de viento fuerte, pedrisco, etc… A pesar de que la gran mayoría de seguros de hogar incorporan esta cobertura, los límites que mínimos que se contemplan pueden variar. Por ejemplo, la velocidad mínima del viento, para que los daños queden cubiertos, pueden fijarse en 70 Km/hora, 85 Km/hora, etc. Por lo tanto, es aconsejable tener en cuenta estos baremos.

7) Daños causados por robo

Esta cobertura indemnizará por el importe del valor de los bienes sustraídos o robados de la vivienda, siempre que se produzca con fuerza en las cosas o con violencia o intimidación sobre las personas. Habitualmente, también se podrá asegurar el atraco fuera de la vivienda y, en algunas pólizas, el hurto (apoderamiento ilegítimo sin fuerza en las cosas, ni violencia o intimidación en las personas).

Este tipo de siniestro es el que más indefensión provoca en el asegurado. Un robo en tu domicilio mientras duermes o un atraco con violencia en la calle, puede causar una sensación de desprotección muy elevada. Por ello, es importante tener un seguro que te ayude a sobrellevar las pérdidas y daños ocasionados en estos momentos tan delicados y te facilite la reparación de tu hogar (por ejemplo, envío de cerrajero para arreglar la cerradura forzada por un ladrón que ha intentado acceder a la vivienda).

8) Protección jurídica

Es una de las coberturas que pueden pasar más desapercibidas a la hora de contratar un seguro de hogar y que, sin embargo, puede resultar muy útil en caso de que necesites protegerte en el ámbito de tu vida privada y familiar. El servicio ofrece asistencia jurídica judicial y extrajudicial, así como apoyo para realizar gestiones amistosas y extrajudiciales de reclamación para defender tus intereses. Y dependiendo de la póliza que contrates tendrás unas u otras garantías. Por ejemplo, puedes utilizar esta cobertura para reclamar una indemnización por los daños que otra persona te haya causado.

9) Servicios adicionales

También es importante conocer qué otros servicios te puede ofrecer el seguro de hogar que elijas, sin necesidad de haber sufrido un siniestro o daño, y que aportan un valor adicional. Estos servicios cubren necesidades como la realización de tareas básicas de bricolaje en el hogar.

Seguros BBVA

El precio del seguro de hogar

El coste final de una póliza de seguros depende, principalmente, de las coberturas y los capitales (importes) que contratemos para el continente (estructura fija de la vivienda) y el contenido (muebles, electrodomésticos, ropa, etc). Asimismo, existen otros factores, asociados a las características de la vivienda, que también afectan, en buena medida, al coste del seguro. Los principales datos que valoran las compañías aseguradoras para establecer el precio son:

  • Régimen de tenencia: El régimen de tenencia define qué relación tiene el tomador de la póliza con la vivienda asegurada (propietario o inquilino).
  • Frecuencia y uso de la vivienda: No es lo mismo asegurar una residencia habitual, en la que su uso cotidiano puede propiciar que ocurran más sucesos o accidentes que provoquen algún siniestro, pero que por el contrario tiene un mantenimiento más adecuado, que asegurar una segunda vivienda, como la que utilizamos sólo para las vacaciones y en la que puede tener lugar un siniestro y desconocerlo hasta que nos desplazamos a la vivienda.
  • Tamaño: Nos referimos a los metros cuadrados construidos. Cuanto más grande sea nuestra vivienda, mayor será el coste del seguro, dado que será más elevado el coste de reposición en caso de siniestro.
  • Antigüedad: Por regla general, los inmuebles más antiguos son más caros de asegurar, dado que sus instalaciones (especialmente las relativas a conducciones de agua y electricidad) son más propensas a ocasionar problemas o fallos que deriven en siniestros (daños por agua, incendios a causa de fallos eléctricos, …). No obstante, esta circunstancia puede reducirse si, en un edificio antiguo, se han reformado totalmente las instalaciones de agua, gas y electricidad.
  • Localización: El precio de la póliza también depende de dónde esté situada la casa o piso. Aquellos inmuebles construidos en zonas despoblabas o en zonas con peligros climáticos son más costosos de asegurar.

Realmente hay poco que podamos hacer para modificar alguno de estos factores, inherentes a nuestra vivienda. Sin embargo, lo que sí podemos hacer es escoger una modalidad de seguro que se adapte a nuestras necesidades y a las características la vivienda que queremos asegurar.

Normalmente, las aseguradoras disponen de varias modalidades de seguro y, a partir de un paquete de garantías básico, te dan la posibilidad ampliar las coberturas de la póliza escogiendo una modalidad superior más completa. Esta una de las claves a la hora de elegir el mejor seguro de hogar en relación a su calidad-precio, contratar sólo aquello que realmente precisemos, en función nuestras necesidades y de las características de la vivienda a asegurar.

Además, a la hora de elegir un seguro, es tan importante el número de coberturas incluidas, como el alcance de las mismas y los límites de indemnización asociados a éstas. Por ejemplo, en determinadas coberturas es importante disponer de un capital elevado (por ejemplo en la garantía de responsabilidad civil) y, en otras, con mayor frecuencia de ocurrencia, que no se apliquen franquicias que puedan llegar a suponer un desembolso “extra” en cada siniestro.

También debemos tener en cuenta que cualquier modificación o mejora que realicemos en el hogar para mejorar su seguridad, como por ejemplo, disponer de puertas blindadas, alarma o servicio de vigilancia, puede ayudar a rebajar el coste del seguro. Otra manera de ahorrar es agrupar seguros mediante servicios como BBVA Plan EstarSeguro Gracias a él podemos conseguir ahorro y otras ventajas, como el pago fraccionado sin incremento de precio.