PPA: Plan de previsión asegurado

Conoce todo lo relativo a este vehículo de ahorro y descubre sus diferencias con un plan de pensiones

Cuando se piensa en instrumentos de ahorro de cara a planificar la jubilación, la mayoría de la gente visualiza de manera automática los planes de pensiones individuales (PPI). Sin embargo, existen otros productos con el mismo fin y menos conocidos. Uno de ellos son los planes de previsión asegurados (PPA). A continuación vamos a conocer en qué consiste, cómo funciona y cuáles son sus características fundamentales.

Un plan de previsión asegurado es un seguro individual de ahorro a largo plazo pensado para complementar el sistema de pensiones de jubilación de la seguridad social. La principal característica es que al tratarse de un producto de seguros garantiza al cliente un tipo y por tanto un capital cierto a la fecha de vencimiento de la garantía de interés. Esa fecha de vencimiento de la garantía de interés buscará el horizonte temporal de la jubilación del cliente.

Diferencias entre un plan de previsión asegurado y un plan de pensiones

Se trata de dos vehículos de construcción de ahorro para la jubilación con múltiples similitudes, y que se rigen por la misma legislación.

La principal diferencia entre ambos planes es que, como se ha indicado antes, un plan de previsión asegurado debe garantizar un tipo de interés mediante técnicas actuariales, mientras que la rentabilidad de un plan de pensiones depende del comportamiento de los activos en los que se invierte. Es decir, un plan de previsión asegurada ofrece rendimientos ciertos, mientras que un plan de pensiones no.

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Características legales y fiscales de los planes de previsión asegurados

Los planes de previsión asegurados están pensados para el momento de la jubilación del tomador/asegurado. No obstante, hay una serie de contingencias establecidas en el propio plan bajo las cuales se pueden rescatar los derechos consolidados del plan antes de la jubilación. Estas son: incapacidad laboral, gran dependencia, enfermedad grave, desempleo de larga duración, encontrarse en situación de desahucio y fallecimiento. Además se puede disponer anticipadamente del importe de los derechos consolidados correspondiente a aportaciones realizadas con al menos 10 años de antigüedad desde la reforma fiscal de 2015.

Las aportaciones a un plan de previsión asegurado tienen el mismo límite que las de un plan de pensiones. Este límite máximo de aportación anual es 8.000 € o el 30 % de los rendimientos del trabajo y actividades económicas del asegurado, la opción de las dos que suponga una menor cantidad. Si vives en el País Vasco o Navarra tendrás los siguientes límites de aportación anual:

  • País Vasco: 5.000 € para aportaciones individuales, 8.000 € para aportaciones del promotor y 12.000 € como límite conjunto.
  • Navarra: 3.500 € o el 30 % de la suma de los rendimientos del trabajo y actividades económicas para una edad inferior a los 50 años. 6.000 € o el 50 % de la suma de los rendimientos del trabajo y actividades económicas para una edad superior a los 50 años.

Aportaciones a favor del cónyuge: Además de las aportaciones a un PPI/PPA, si el cónyuge (País Vasco también incluyen parejas de hecho) no obtiene rendimientos netos de trabajo ni de actividades empresariales o profesionales, o estas son inferiores a 8.000 € anuales (Navarra 8.500 €), se podrá reducir las aportaciones al plan de pensiones, con un límite máximo de 2.500 € (Navarra 2.000 €; País Vasco 2.400 €). Estas aportaciones estarán exentas de tributación en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, con independencia del régimen ganancial que tengan.

Aportaciones a favor de personas con alguna minusvalía: Este supuesto se da si el titular con discapacidad tiene una minusvalía física igual o superior al 65 % o psíquica igual o superior al 33 %, así como de personas que tengan una incapacidad declarada judicialmente. La aportación máxima que puede realizar a su PPI/PPA es de 24.250 €, con independencia de su edad.

Pueden realizar aportaciones al plan tanto el propio titular como sus familiares en línea directa (hijos, padres, abuelos...) o colateral hasta el tercer grado inclusive (hermanos, tíos, sobrinos), así como su cónyuge o aquellos que le tuviesen a cargo en régimen de tutela o acogimiento.

Las aportaciones realizadas por cada una de las personas que no son titulares del plan deben ser como máximo de 10.000 € (País Vasco 8.000 €), independientemente de las aportaciones que realicen a su propio plan.

Las prestaciones del plan de previsión asegurada tienen la consideración de rentas del trabajo, por lo que cuentan como parte de la base imponible del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF). Además los derechos acumulados en el plan gozan de libertad de movilidad hacia otro plan de previsión asegurado o hacia otro producto de previsión privada como puede ser un plan de pensiones.

Si deseas recibir más información de los planes de previsión asegurados, no dudes en acudir a tu oficina BBVA. Allí estarán encantados de atenderte y de resolver todas tus cuestiones, así como de ofrecerte otros productos alternativos para que optes por el más adecuado para tus necesidades y preferencias.