¿Cómo funcionan los seguros para perros?

Es un seguro destinado a que nuestro mejor amigo tenga cubiertas sus necesidades veterinarias y los posibles daños a terceros

Al adquirir un perro, ya sea mediante la compra o la adopción, no solo se está introduciendo en casa una fuente de alegría y compañía, sino una gran responsabilidad. Mejor dicho: una doble responsabilidad. Por un lado, con el animal en cuestión vendrá el compromiso de mantenerle sano, aseado y con todas las vacunas en regla. Y por el otro lado, tendremos una responsabilidad con nuestro entorno, evitando que la mascota pueda causar algún daño. Para poder acarrear con los gastos que este doble compromiso conlleva existe un seguro para perros.

Si existen pólizas para garantizar nuestra salud, cubrir los daños de nuestro coche o asegurar nuestra vivienda, ¿por qué no iba a existir un seguro para perros? Nuestra mascota no es un bien más, es un ser vivo y como tal necesita visitas al veterinario, a la peluquería canina y al supermercado. Se estima de hecho que en España el mantenimiento anual del mejor amigo del hombre se sitúa de media en torno a los 1.000 €, con una horquilla que va de los 700 € a los 1.500 € en función de la raza y, sobre todo, del tamaño.

Un seguro para perros cubrirá nuestra responsabilidad civil en caso de que un tercero salga perjudicado de alguna acción cometida por nuestro perro. En estos daños se incluyen mordeduras a personas u otros animales y destrozos, así como cualquier desperfecto o daños a terceros (ya sean materiales o personales) dentro de lo contratado en la póliza. Si tenemos un animal canino es, por tanto, más que recomendable contratar un seguro para él. Te contamos cómo funcionan y qué garantías ofrecen.

Madrid y País Vasco, las comunidades que exigen un seguro de responsabilidad civil

En casi ningún punto de España es obligatorio contratar un seguro para perros, salvo en la Comunidad de Madrid y en el País Vasco, que sí exigen que todos los perros tengan un seguro de responsabilidad civil. La obligación de contratar este seguro se extiende a todo el territorio nacional en caso de ser propietario de un perro catalogado como peligroso o potencialmente peligroso.

El concepto de responsabilidad civil hace referencia al compromiso que adquieres como propietario frente a los daños que pueda ocasionar tu perro. El capital asegurado depende de la raza del perro, pero suele estar entre los 60.000 € y los 300.000 € y cubre tanto las lesiones corporales como los daños materiales que ocasione a terceros.

Por otro lado, en caso de que nuestro perro ocasione daños como mordeduras a un tercero o dañe mobiliario urbano como un banco, el seguro también proveerá asistencia jurídica y asesoramiento para trámites con la administración pública u organismos privados.

Para saber si hay que contratar un seguro de responsabilidad civil, es necesario entender bien qué se entiende por perro peligroso. Salvo en Madrid y el País Vasco, donde hay que contratar un seguro independientemente de la raza, las razas catalogadas como peligrosas que exigen esta cobertura son: Pit Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrie, American Staffodshire Terrier, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Tosa Inu y Akita Inu.

Al margen de estos ocho tipos de perros, se consideran también potencialmente peligrosos aquellos que tienen fuerte musculatura, aspecto robusto y poderoso, configuración atlética, agilidad, vigor y resistencia. Además, también se incluyen en esta categoría los perros que tienen un perímetro torácico entre los 60 y 80 centímetros, una altura a la cruz entre los 50 y 70 centímetros y un peso superior a los 20 kilos. Además, también se entiende como peligrosos aquellos perros que independientemente de su raza hayan mordido con anterioridad.

Seguros BBVA

Requisitos que debe cumplir un perro para ser asegurado

Aunque cada aseguradora puede establecer sus propios requisitos para aceptar la póliza de un perro, de manera general todas coinciden en pedir que los perros cumplan las siguientes características:

  • Ser mayor de tres meses y menor de nueve años. Para comprobar esto los dueños tienen que facilitar un certificado de edad.
  • Estar censado e identificado con una chapa o microchip.
  • Tener las vacunas obligatorias en regla. Los perros deben estar vacunados contra el moquillo, la parvovirosis, la hepatitis y la rabia.
  • Si su valor económico supera los 300 €, el animal debe tener un certificado de acreditación de pedigrí o el Libro de Origen de la Raza.

Las coberturas que ofrece un seguro para perros

Con el objetivo de que cada dueño pueda contratar el seguro que más le conviene, las aseguradoras ofrecen pólizas con diferentes niveles de cobertura.

Además de un seguro de responsabilidad civil, se pueden contratar las siguientes coberturas:

  • Asistencia veterinaria: el seguro cubre los gastos derivados del veterinario en caso de accidente o enfermedad. Dentro de esta cobertura se incluye:
    • Pruebas y exploraciones iniciales como radiografías para determinar el alcance de los daños.
    • Intervenciones quirúrgicas.
    • El post-operatorio.
    • Castración preventiva.
  • Robo: en función de la cobertura contratada, el seguro te indemniza con el total o parte del valor económico del perro.
  • Muerte por accidente: el seguro te abona una indemnización si el perro fallece como consecuencia de un accidente.
  • Sacrificio: si hay que sacrificar al animal, el seguro cubrirá los gastos médicos y los de incineración o entierro.
  • Defensa jurídica: el seguro proporcionará asistencia jurídica y las indemnizaciones ante posibles situaciones legales como puede ser un juicio.

Si estás pensando en adoptar o comprarte un perro o ya tienes uno, infórmate bien de todas las prestaciones y precios del seguro para perros de cada una de las aseguradoras que disponen de este seguro en el mercado. Actualmente en BBVA no comercializamos este tipo de producto, por lo que este artículo es meramente informativo.