Comprar con tarjeta de crédito, ventajas de financiar la compra

Algunas compras de importe elevado te resultarán más fáciles de asumir con una tarjeta de crédito que te permita aplazar tus pagos. Conoce los detalles.

Existen determinadas necesidades que muchas veces cuesta pagar de golpe. Sin embargo, no es necesario pedir siempre un préstamo, sino que existen otras formas para poder financiar compras: la tarjeta de crédito.

Los bancos te ofrecen por lo general dos tipos de tarjetas bancarias diferentes: la de crédito y la de débito. Mientras que con una tarjeta de débito las operaciones se cargan de manera inmediata a la cuenta, con la tarjeta de crédito tienes la posibilidad de pagar todas las compras realizadas durante un mes, al mes siguiente o bien aplazar el pago en varios meses, junto con el pago de intereses o comisión por aplazamiento.

El pago a plazos con la tarjeta

Los pagos con tarjeta de crédito se realizan contra el límite de crédito de la tarjeta. Esto significa que las compras no se cargan en la cuenta del cliente en el momento en que se realizan, sino que su adeudo se producirá el mes siguiente. Pero además, las tarjetas de crédito también ofrecen la posibilidad de fraccionar el pago de compras de importes elevados en varias cuotas, de tal manera que la posibilidad de aplazamiento permite una mayor flexibilidad en la gestión de tus gastos.

El aplazamiento de los pagos con tarjeta es una gestión que se resuelve rápidamente y sin papeleos. Al hacer una compra a partir de un determinado importe (50 euros), en tu tarjeta se refleja el gasto en cuestión y tú, desde el portal de banca online o desde la aplicación del banco, decides sin más cómo pagarlo, si hacerlo de golpe o fraccionarlo en diferentes plazos, siendo consciente de que este aplazamiento conlleva el pago de comisiones o intereses.

De este modo, por ejemplo, puedes financiar la compra de algunas oportunidades, hacer pagos elevados o administrar simplemente gastos corrientes, siempre contra el límite de pago de la tarjeta y conllevando esta operación el pago de comisiones e intereses. Existe incluso la opción de disponer de efectivo a crédito, es decir, de dirigirte a un cajero automático y retirar una cantidad de dinero contra el límite de crédito de la tarjeta que, posteriormente, podrás devolver a plazos.

Las tarjetas de crédito, además, cuentan con ciertos seguros para protegerte de imprevistos. Por ejemplo, en algunos casos te informan a tiempo real de los movimientos, te ofrecen seguros gratuitos por si te atracan en el cajero y te protegen de posibles usos fraudulentos de tu tarjeta. Además, las nuevas tecnologías te permiten pagar con el sistema “contactless” sin pasar la tarjeta, o disfrutar a la vez de interesantes programas de puntos por tus gastos. Toda una serie de ventajas que justifica por añadido usar tu tarjeta en tus compras.

Controla tus tarjetas desde el móvil

Gastos, comisiones y condiciones más habituales de una tarjeta de crédito

Dicho todo esto, sin embargo, la forma más sencilla de ilustrar las ventajas de una tarjeta de crédito es hablar con detalle de algún producto en concreto. Entre los requisitos más habituales para la concesión por parte de la entidad bancaria de una tarjeta de crédito suelen estar la regularidad de ingresos por parte del propietario de la tarjeta y disponer de una cuenta bancaria.

En el caso concreto de BBVA, con estos dos requisitos se puede acceder por ejemplo a un producto de financiación como “Tarjeta Después BBVA”, con la que se puede pagar en tiendas o disponer de efectivo en cajeros a crédito a nivel mundial. La flexibilidad para el reembolso del dinero con esta tarjeta en concreto es sin duda amplia, ya que puedes apllazar su pago y hacerlo en un mes (en este caso, el día 5 del mes siguiente al desembolso), o en cómodos plazos. También tienes a tu disposición la posibilidad de personalizar el pago mediante las fracciones que decidas (hasta en 36 cuotas mensuales). Existe incluso lo que se llama el “pago cero”, que consiste en diferir el pago hasta en dos cuotas mensuales al año. Entre los costes más reseñables de este producto en concreto, por ejemplo, puede darse una comisión anual de 40 € para el titular de la tarjeta. Además, la cuota anual puede ser gratuita si el titular cumple los requisitos del programa "Adiós Comisiones". Para más información sobre esta tarjeta te invitamos a visitar la página web de BBVA; bbva.es

Si has elegido como sistema de reembolso para tu tarjeta el pago total, las compras que realices con tu tarjeta se adeudarán en tu cuenta el día 5 del mes siguiente. Si optas por retirar dinero a crédito en los cajeros de BBVA, el banco cobrará una comisión más los intereses que correspondan. Si escoges el pago aplazado, pagarás todos los meses una cantidad fija o un porcentaje de lo gastado, junto con los intereses que correspondan por el aplazamiento. En definitiva, como cliente de BBVA puedes beneficiarte no solo de una tarjeta de crédito, sino también de una flexibilidad para el pago de compras.

Entra en bbva.es para obtener una visión de las distintas gamas de tarjetas comercializadas, describiendo las características de cada una de ellas. Una herramienta muy útil en este aspecto es el comparador de tarjetas, en el puedes encontrar la que mejor se adapta a tus necesidades.